Cuando empecé a escribir este post tenía sentimientos encontrados, mi corazón político me decía que no es conveniente y que no es correcto, en mi situación particular, decir las cosas tal como las pienso. Luego me di cuenta que perdería mi ser, si midiera mis palabras por coyuntura política y gracias a Dios nunca me ha ganado el miedo. El Perú a tenido maravillosas primeras damas, en mi corta vida he tenido el gusto de conocer a dos que me parecen admirables, la primera Violeta Correa Miller de Belaúnde, compañera incansable del Arq. Belaunde y de una entrega admirable en su labor social.
