CRÓNICA DE UN DILUVIO ANUNCIADO
Hace cuatro años volé a Santiago de Chile para verla en su sticky and sweet, aquella vez me tocaron como compañeros de viaje fans un poco más relajados con la logística conciertera, llegamos temprano al estadio, pero no tan temprano como para estar al pie de la pasarela y mucho menos como para ganarnos con el ensayo o prueba de sonido.
Nunca he sido demasiado melómano, no me aprendo las letras de las canciones, muchas veces me gusta alguna pero ni se quien la canta y peor aún, jamás estaré pendiente de la vida de los celebrities (aunque parte de mi trabajo me lo exija, por lo menos a nivel local). Sin embargo, Madonna, además de ser inconfundible, no sólo es la única reina del pop, sino que además es una maestra , empresaria, profesional. Aquel primer concierto que ví en Santiago dejaría extasiado al espectador más escéptico del planeta.
Esta vez, mis guías y compañeros de viaje si que eran fanáticos, de esos que gritan TE AMO y lloran al tener a su ídolo a escasos 2mt de distancia. Aunque valgan verdades, hasta yo, el más escéptico de los mortales, me emocioné hasta las lágrimas cuando la tía se arrodilló frente a nosotros y nos extendió el micrófono para cantarle Like a prayer. En ese momento, y en milésimas de segundos, mi cerebro propuso, evaluó y tomo decisiones, pensé:”QUE FOTO ESPECTACULAR VOY A SACAR MI TÍA ESTA A SÓLO DOS METROS”, pero mientras me disponía a ubicar la cámara vi tantas manos de por medio que el cerebro dijo:”a la mierda la foto huevón…TOCALAAAAA”; y me avalancé con todos los demás , con las manos estiradas clamando por mi dosis de divinidad.
Esta vez, mis guías y compañeros de viaje si que eran fanáticos, de esos que gritan TE AMO y lloran al tener a su ídolo a escasos 2mt de distancia. Aunque valgan verdades, hasta yo, el más escéptico de los mortales, me emocioné hasta las lágrimas cuando la tía se arrodilló frente a nosotros y nos extendió el micrófono para cantarle Like a prayer. En ese momento, y en milésimas de segundos, mi cerebro propuso, evaluó y tomo decisiones, pensé:”QUE FOTO ESPECTACULAR VOY A SACAR MI TÍA ESTA A SÓLO DOS METROS”, pero mientras me disponía a ubicar la cámara vi tantas manos de por medio que el cerebro dijo:”a la mierda la foto huevón…TOCALAAAAA”; y me avalancé con todos los demás , con las manos estiradas clamando por mi dosis de divinidad.
Pero bueno, ahí no empezó todo, de hecho acabo de adelantarles casi el final de la experiencia.
Todo comenzó a las 4 de la tarde, ingresamos al estadio 8 HORAS ANTES de que empezará el show, al ingresar multiples comerciantes ambulantes nos ofrecían entre otras cosas “carpitas”. Nosotros, cuatro cholos provenientes del desierto limeño, donde los fenómenos de la naturaleza no son ni fu ni fa y lo más dramático para nosotros en todo caso es un temblor fuerte, miramos con desden al vendedor de carpitas y seguimos adelante. Las carpitas no eran mas que impermeables de plástico, al estilo poncho con capucha, una necesaria protección por estas tierras colochas.
Horas más tarde nos arrepentiríamos en el alma por hacer caso omiso de la amable oferta ambulante.
Entramos y ya había gente apostada alrededor de lo que esta vez sería “el triangulo”, ya no había sólo una pasarela sino dos que se unían en el extremo externo, hacia el público, formando un triangulo cuya base sería el escenario principal, en el centro una zona denominada el “GOLDEN TRIANGLE” espacio en el cual sólo unos pocos afortunados ingresaban, una de las formas de ingresar era “stalkear” via twitter al productor de Madonna para conseguir el golden pass, para ello teníamos también un ejecutivo a cargo, pero lamentablemente no logró su cometido.
Logramos ubicarnos, sin embargo, en una respetable tercera fila. El público que nos rodeaba giraba alrededor de los 35 años. Había hasta parejas de 50 a más años apostados en la barrera dispuestos a ver su ídolo. Pronto la cancha se fue llenando y la gente de atrás empezaba a presionar a los que habíamos llegado temprano. De pronto hace su aparición la tía Madonna en plan sin HD, es decir en buzo recortado, pero de Victoria’s Secret, pelo recogido y sin maquillaje. Aquí debo decir que la comadre está bien macheteada aah, sin maquillaje a nuestra tía se le notan todas las juergas, aunque sus múltiples tratamientos deben disimular igual bastante; el caso es que sin make up, a la tía el moflete se le nota.
Luego de un mini concierto de 7 canciones, sin luces, sin maquillaje pero sin con algunas proyecciones y de un ensayo general guiado por ella misma en el que nos tomo examen a todos para comprobar que realmente nos sabíamos las letras (yo con las justas sabia: COME ON GIRLS DO YOU BELIEVE IN LOVE..y ahí me quedé), nuestra tía se retira y nosotros decidimos sentarnos para consolidar nuestro posicionamiento.
Estábamos sentados muertos de sed y hambre, ya habían pasado 3 horas desde que llegamos y 5 desde que almorzamos tímidamente, just in case, no vaya a ser que en pleno concierto se te antoje ir al baño. Lo más apremiante era la sed, luego del griterío y saltada preliminar en la prueba de sonido, estábamos más o menos con la garganta en sequía. Pero el señor de las aguas estaba muy lejos y no había forma de salir y dejar tu spot, en ese momento el metro cuadrado que ocupas a escasos 3 metros del escenario es mas valioso que tu propia vida, no importa que sientas que vas a morir de deshidratación.
En medio de la desesperación por agua, se
me ocurre gritar ¡AGUAAA!, para llamar al aguatero que se encontraba a tan sólo
50 mt de distancia pero una alfombra humana imposible de sortear nos separaba
vilmente, yo pensaba en un título de Win Wenders y decía: TAN LEJOS Y TAN
CERCA. Entonces, decido apelar a la solidaridad de la amable concurrencia y les
pido que le pasen la voz al señor del agua y a manera de ola pero sin brazos
todos empezaron a gritar AGUA!, AGUA!...AGUAAA!!. Por fin el señor levanto la mirada y nos hizo
una seña de YA VA YA VA.
Esperábamos ansiosos el líquido elemento, cuando de pronto gotitas empezaron a caer. Los colochos miraban las nubes como analizando y evaluando la seriedad de lo que se venía; tranquilos empezaron a desempacar sus carpitas, nosotros los peruchos nos miramos consternados, ya a la mierda nos mojaremos dije. Es en ese momento que un estruendo retumba en el eco del estadio, el público empieza a gritar y raudos terminaban de desdoblar sus impermeables cuando nos cae el aguacero mismo baldazo de agua. Una chatita a la que no le dio tiempo de ponerse el plástico encima se le ocurrió cubrirse no más con el plástico a manera de manta y se le ocurre comentar “métanse métanse”…para que se le ocurrió hacer tan amable ofrecimiento, de pronto éramos 20 personas intentando meterse debajo de su plástico. Si alguna vez fuimos conscientes de este concepto de “el espacio personal”, esta idea de que existe un radio de acción alrededor de nuestro cuerpo que marcan la comodidad o incomodidad con propios o extraños, bueno en esta situación NO EXISTÍA, todos nos apiñábamos contra el otro intentando salvarnos del diluvio universal.
40 minutos de aguacero torrencial después, la carpita se había convertido en un solo gran toldo de varias carpitas unificadas, debajo de las cuales se integraban varios miembros del pacto andino, hasta se decidió que los límites de la carpita los decidiera la corte de La Haya. Y así, entre risas, solidaridades y una causa común, los codazos y empujones en pos de una mejor ubicación se convirtieron más o menos en un solo gran coro dispuesto a cantar a una sola voz “In the midnight hour I can feel your power Just like a prayer you know I'll take you there “
La lluvia ceso y como siempre Paul Oakefold estuvo a cargo del warming up, y vaya que algunos necesitaban calentarse, pues empapados quedaron. Un poco roche que el logo de Oakefold apareciera en las super pantallas HD de Madonna todo PIXELEADO, me dieron ganas de hacerle llegar mi tarjeta para asesorarlo en imagen de marca, pero bueno ya habrá otro momento para eso.
Saltamos un poco con el dj durante poco más de una hora. Yo no aguanté más la secona y decidí aventurarme a dejar mi privilegiada posición en busca de agua y algo de comer, entonces anuncié mi retirada y todos alrededor me miraron incrédulos. Tranquilos, ya vuelvo, comenté y entonces las miradas fueron de burla. Y me fui como luchando contra la corriente.
Aproveche para respirar, ir al baño, buscar tranquilamente agua y algo de comer. Mientras tanto Paul hacia saltar y cantar al mar de gente. Encontré sólo al señor de las aguas, le dije deme CINCO…segundos después le dije NO, MEJOR DEME 10 AGUAS. Mi plan era entrar a la muchedumbre fingiendo ser vendedor de aguas y que así me dieran pase. Estrategia que me funcionó hasta la mitad del camino, después de ahí tuve que pagar mi pase con envases de agua.
Cuando llegué a donde pensaba yo que había dejado a mi mancha, no los veía por ningún lado. Me doy cuenta entonces que había terminado en primerísima primera fila y mi gente estaba detrás de mi. Me miraron sorprendidos, como quien vuelve de la guerra ileso y encima con souveniers. Entonces me encontré ante la disyuntiva de quedarme en la barrera o retroceder con mis amiguis; opté por lo segundo pues no es lo mismo saltar, corear, gritar y emocionarte con 5 extraños flanqueándote, hay situaciones que tienes que vivirlas acompañado de tu gente, para luego comentarlas y reír juntos.
Una hora después de la presentación de Oakenfold, la lluvia amenazaba otra vez con arruinarnos el concierto, el cielo se volvió a romper, pero esta vez estábamos mas organizados así que inmediatamente el toldo del pacto andino se elevo raudamente, ya andábamos pensando que fácil cancelarían el concierto o que tendríamos que esperar 2 horas mas, que la tía nicagando se arriesgaba a salir en tacones a bailar en un escenario mojado. Andabamos en esas cavilaciones cuando se apagaron las luces, se escucha el coro gótico de voces másculinas y de pronto un seductor “OH MY GOD….OH MY GOD”, Madonna haciendo su entrada triunfal, llueva, truene o relampaguee. Literal.
Esperábamos ansiosos el líquido elemento, cuando de pronto gotitas empezaron a caer. Los colochos miraban las nubes como analizando y evaluando la seriedad de lo que se venía; tranquilos empezaron a desempacar sus carpitas, nosotros los peruchos nos miramos consternados, ya a la mierda nos mojaremos dije. Es en ese momento que un estruendo retumba en el eco del estadio, el público empieza a gritar y raudos terminaban de desdoblar sus impermeables cuando nos cae el aguacero mismo baldazo de agua. Una chatita a la que no le dio tiempo de ponerse el plástico encima se le ocurrió cubrirse no más con el plástico a manera de manta y se le ocurre comentar “métanse métanse”…para que se le ocurrió hacer tan amable ofrecimiento, de pronto éramos 20 personas intentando meterse debajo de su plástico. Si alguna vez fuimos conscientes de este concepto de “el espacio personal”, esta idea de que existe un radio de acción alrededor de nuestro cuerpo que marcan la comodidad o incomodidad con propios o extraños, bueno en esta situación NO EXISTÍA, todos nos apiñábamos contra el otro intentando salvarnos del diluvio universal.
40 minutos de aguacero torrencial después, la carpita se había convertido en un solo gran toldo de varias carpitas unificadas, debajo de las cuales se integraban varios miembros del pacto andino, hasta se decidió que los límites de la carpita los decidiera la corte de La Haya. Y así, entre risas, solidaridades y una causa común, los codazos y empujones en pos de una mejor ubicación se convirtieron más o menos en un solo gran coro dispuesto a cantar a una sola voz “In the midnight hour I can feel your power Just like a prayer you know I'll take you there “
La lluvia ceso y como siempre Paul Oakefold estuvo a cargo del warming up, y vaya que algunos necesitaban calentarse, pues empapados quedaron. Un poco roche que el logo de Oakefold apareciera en las super pantallas HD de Madonna todo PIXELEADO, me dieron ganas de hacerle llegar mi tarjeta para asesorarlo en imagen de marca, pero bueno ya habrá otro momento para eso.
Saltamos un poco con el dj durante poco más de una hora. Yo no aguanté más la secona y decidí aventurarme a dejar mi privilegiada posición en busca de agua y algo de comer, entonces anuncié mi retirada y todos alrededor me miraron incrédulos. Tranquilos, ya vuelvo, comenté y entonces las miradas fueron de burla. Y me fui como luchando contra la corriente.
Aproveche para respirar, ir al baño, buscar tranquilamente agua y algo de comer. Mientras tanto Paul hacia saltar y cantar al mar de gente. Encontré sólo al señor de las aguas, le dije deme CINCO…segundos después le dije NO, MEJOR DEME 10 AGUAS. Mi plan era entrar a la muchedumbre fingiendo ser vendedor de aguas y que así me dieran pase. Estrategia que me funcionó hasta la mitad del camino, después de ahí tuve que pagar mi pase con envases de agua.
Cuando llegué a donde pensaba yo que había dejado a mi mancha, no los veía por ningún lado. Me doy cuenta entonces que había terminado en primerísima primera fila y mi gente estaba detrás de mi. Me miraron sorprendidos, como quien vuelve de la guerra ileso y encima con souveniers. Entonces me encontré ante la disyuntiva de quedarme en la barrera o retroceder con mis amiguis; opté por lo segundo pues no es lo mismo saltar, corear, gritar y emocionarte con 5 extraños flanqueándote, hay situaciones que tienes que vivirlas acompañado de tu gente, para luego comentarlas y reír juntos.
Una hora después de la presentación de Oakenfold, la lluvia amenazaba otra vez con arruinarnos el concierto, el cielo se volvió a romper, pero esta vez estábamos mas organizados así que inmediatamente el toldo del pacto andino se elevo raudamente, ya andábamos pensando que fácil cancelarían el concierto o que tendríamos que esperar 2 horas mas, que la tía nicagando se arriesgaba a salir en tacones a bailar en un escenario mojado. Andabamos en esas cavilaciones cuando se apagaron las luces, se escucha el coro gótico de voces másculinas y de pronto un seductor “OH MY GOD….OH MY GOD”, Madonna haciendo su entrada triunfal, llueva, truene o relampaguee. Literal.
Apenas la voz de nuestra diosa retumbó y reboto a través de cada gota de lluvia, no nos importó nada, a la mierda el toldo multinacional, a la mierda mojarte, EMPEZÓ EL CONCIERTO, hora de gritar, saltar y cantar.
La lluvia nunca paró, Madonna hizo su show con su vestuario pero en zapatillas, lo máximo que le vi fueron unos botas con taco cuña de jebe. Luego de la introducción ella misma comentaría, “ you were waiting for me under the rain and i dont like to be a pussy, so with rain or not I have a show for you guys” y así lo hizo. Con lluvia torrencial y todo el show fue ESPECTACULAR, la tía no escatimó movimientos, presento sus coreografías con la magistralidad que sus años de experiencia le confieren. Aunque para los que estuvimos tan cerca como para verle el cacharro, pudimos notar que ella se sentía contrariada por no poder ofrecernos el 150% que siempre suele ofrecer a su público.
Dos horas después, la reina del pop concluía su show desapareciendo por debajo de la plataforma en el centro del triangulo diciendo “thank you!!!”….y cuando ya no la veíamos gritó “FUCK RAIN…SHIT”…. Estaba asadaza con la lluvia de mierda.
A nosotros, los simples mortales, empapados de pies a cabeza, desde las medias hasta los calzones, no nos quedo más que salir a intentar regresar a casa lo más rápidamente posible para no morir al día siguiente de una neumonía fulminante.La lluvia nunca paró, Madonna hizo su show con su vestuario pero en zapatillas, lo máximo que le vi fueron unos botas con taco cuña de jebe. Luego de la introducción ella misma comentaría, “ you were waiting for me under the rain and i dont like to be a pussy, so with rain or not I have a show for you guys” y así lo hizo. Con lluvia torrencial y todo el show fue ESPECTACULAR, la tía no escatimó movimientos, presento sus coreografías con la magistralidad que sus años de experiencia le confieren. Aunque para los que estuvimos tan cerca como para verle el cacharro, pudimos notar que ella se sentía contrariada por no poder ofrecernos el 150% que siempre suele ofrecer a su público.
Dos horas después, la reina del pop concluía su show desapareciendo por debajo de la plataforma en el centro del triangulo diciendo “thank you!!!”….y cuando ya no la veíamos gritó “FUCK RAIN…SHIT”…. Estaba asadaza con la lluvia de mierda.









Aneth!!! yo te leo a diario y mientras leía decía esta no es aneth, pero el estilo se parece mucho .. ummm Jano Garcia que IDOLO yo no solo gritaría yo me trepo y la abrazo aunque luego muera!
ResponderEliminarSaludos a los dos desde Cordova Argentina. Yo tambien espero leerte el viernes jano.
Ceci Carvallo
Ceci que mostro que te guste!!! Jano escribe como yo hablo jajaja ya ire a verlos por cordova tengo pendiente la visita a varios amigos! besote
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